El Museo de Arte Moderno, que ya en 1961 auspició una carpeta de sus grabados, y en 1980 exhibió una retrospectiva, presenta hoy, con el auspicio de la Embajada de Polonia una muestra de grabados en homenaje a Zygro. Este artista polaco, ciudadano argentino, dejó también documentos de Buenos Aires, revelando aspectos de la misma, y justamente en el marco de esta muestra se exhibe el "Boceto Teatro Colón" que pasará a pertenecer al Teatro Colón, por decisión de su autor. Los grabados que hoy se exponen, trascendiendo su destino de la contemplación próxima, demuestran que lo soñado por el artista se hizo realidad tangible, alentado por su apasionamiento y su obstinación, cualidades que el público no podrá dejar de comprobar al transitar la muestra.
Prof. INÉS PÉREZ SUÁREZ
Directora General de Museos a/c Museo de Arte Moderno
ZYGRO, CONTROLANDO EL AZAR
El 7 de junio del corriente año fallecía en Varsovia el grabador argentino de origen polaco Zigmunt Grocholsky, mejor conocido por los iniciados en el mundo del arte como Zygro, nombre que adoptó como una cortesía frente a nuestra dificultad para retener su verdadero nombre.
El maestro había sido invitado para realizar una muestra retrospectiva por la directora del Museo de Bellas Artes de esa ciudad, coronación de una vida de dedicación sin tregua al ser vicio de su vocación de artista: pero un llamado quizá mas hondo significó el hecho de que Zygro fuese a descansar en forma definitiva en el regazo de su amada Polonia natal.
Zygro nació en 1905 en Pokutynce y tras breve incursión en el mundo de la arquitectura estudia en la Academia Nacional de Bellas Artes de Varsovia, donde se distingue lo suficiente como para obtener una beca de perfeccionamiento en Roma y en París.
Al ser invadido su país durante la Segunda Guerra Mundial es reclutado como oficial de reserva de la caballería y, tras los duros reveses y posteriores recuperaciones de su indomable patria, una vez terminada la guerra y tras breve paso por Paris, opta por llegarse a nuestras playas, adoptando nuestra ciudadanía en 1958, unos diez años después de su arribo.
Zygro en la Argentina
No había permanecido quieto Zygro durante ese lapso. Por generosidad del hidalgo Alejandro Sirio obtiene una prensa para grabar y desde entonces se lanza con ímpetu y devoción sin limites para lograr lo que habría de ser un aporte tan original como valioso en ese difícil arte, que técnicamente Aldo Pellegrini describe como policromotipia como elementos fijos, a la que Zygro bautiza como zigrografía.
En la carpeta donde tuve el honor de prolongar los trabajos de Zygro en 1961, el nos da algunas pistas para entender esta nueva técnica que permite tomar impresiones multicolores sin recurrir a diferentes planchas, una síntesis del grabado tradicional con lo que suele entenderse por monocopia.
Oigamos algunas reflexiones del propio Zygro: "... El origen de mis investigaciones fue tratar de encontrar el modo de liberar e independizar al artista de los gastos que implica la reproducción policroma tratada por medio de clichés de grandes formatos. ...Se trata de saber dominar el accidente. ...La distancia entre la visión-intención y la realización-estampa debe ser lo más inmediata posible, sin intervención de agentes químicos, para proteger la autenticidad de la proyección. Por eso el buril o cuchillo sirven mejor para tal fin que el aguafuerte. "Fuera del autor firmante de la composición, nadie puede sacar estampas de la plancha por la facilidad con que se pueden desviar las tensiones del color y perder el ritmo".
Esta técnica exige un máximo de dominio de los movimientos incontrolados, paciencia china y firmeza.
"Cada estampa es, por las inevitables diferencias de tensión, una pieza única y original".
Por tal razón, desde el punto de vista artístico, y por consiguiente de los coleccionistas, exige en el registro de las técnicas una clasificación en capítulo aparte.
"El tiraje de zygrograbados por todas estas razones expuestas no es fácil en grandes cantidades. Su dominio es dominio del artista-editor y no del editor-industrial, cuyo factor tiempo limita la categoría de la obra..."
Grabados murales
Zygro había sustituido, como soporte, el metal por el chapadur, lo que le permitió aumentar a niveles muralísticos el tamaño de las planchas, invitando a una integración con la arquitectura que no pasó inadvertida al arquitecto brasileño Sergio Bernárdez, que condujo a ambos visionarios a un ambicioso proyecto que, si bien no llegó a concretarse en su totalidad, produjo como resultado el grabado mural que engalana las paredes de la providencial Toni Hiller, en pleno centro de nuestra ciudad.
La madera prensada con la debida preparación queda apta para recibir entintamientos de una riqueza deslumbrante. Además, juegan en el resultado de los diferentes niveles de profundidad con los que el artista elige tratar su chapa.
Poeta de color y espacio
Pero mucho temo que estos hallazgos fundamentales en el orden técnico nos limiten a Zygro, de modo parecido a lo que aconteció con el pintor de la antigüedad Apolodoro por su invento de la skigrafia o técnica de la pintura sombreada, apartándonos de lo más esencial, que es el mundo propio que logró plasmar Zygro a través de sus técnicos descubrimientos, sólo comparables a los de Hayter. Porque Zygro más allá de tales logros es un gran poeta del color y del espacio, un explorador de mundos interiores que traen a la memoria de nuestra sensibilidad un mundo feérico que nos acerca a los dominios de Titania y Oberon, como más reales que el de los caracteres que registra la historia; el mundo de la ensoñación, emparentado de cerca con ese del gran Marc Chagall que hemos tenido el privilegio de contemplar.
No pasó Zygro inadvertido entre nosotros. Así lo atestiguan Pellegrini; el que esto escribe; Elba Pérez, Guillermo Whitelow, quien organizó su retrospectiva en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, de la que fue curador el infatigable Roberto Del Villano; Albino Diéguez Videla, Hermenegildo Sábat, y tantos más.
Aún así, pese a esos fervorosos testimonios, sus obras no llegaron aún al gran público. Si Zygro se preocupó por poner sus grabados al alcance de todos, nosotros nos compete poner a todo al alcance de sus grabados.
Dominar la casualidad fue la principal preocupación del maestro Zygro, el desafío de caminar por el filo de la navaja, única manera de preservar la libertad.
Por Rafael Squirru
La Nación - Set. 1989
Texto del catálogo de la exposición Zygro.