exposición

Kemble: óleos y collages

5 de diciembre - 21 de diciembre, 1960

Esta muestra tiene características de exposición retrospectiva, ya que en ella se exhiben obras anteriores a la de Peuser de junio del corriente año. Se incluyen collages realizados entre 1936 y 1959 y óleos de los años 1959 y principios del 1960. Algunos collages habían sido expuesto aisladamente pero nunca en una muestra de conjunto, por lo que me pareció interesante exhibir con los inéditos, algunos de los ya conocidos. Los óleos en cambio, de factura decididamente informalista por su empleo casi exclusivo de texturas y la exaltación de la materia pictórica, nunca fueron expuestos en público antes.

Como, a propósito de la exposición de Burri, he notado todavía tanto entre críticos como entre aficionados, una marcada incomprensión sobre el verdadero sentido del collage, transcribo a continuación algunos fragmentos de un texto, que sobre el tema escribí en mayo de 1958. Y que espero, sirva para aclarar en algo la lamentable confusión imperante respecto a una forma de expresión que tiene ya casi cincuenta años de respetable existencia en el mundo entero. 

Todos los medios de expresión son válidos mientras sirvan para acrecentar el bagage técnico del artista, o para intensificar o hacer más comprensible su mensaje. Es el resultado lo que cuenta y no necesariamente los medios empleados para obtenerlo, aunque éstos condicionen la obra. 

Que se emplea preferentemente el pincel o la espátula, las manos o el soplete, que se vierta la pintura o se le tire sobre la tela, que se emplee el óleo, la témpera, el grabado, el fresco, el pastel, la madera, la piedra o la acuarela para expresarse, no implica más que la aceptación de un medio técnico con todas sus particularidades y limitaciones, pero por sobre todo, la aceptación de una serie de convenciones impuestas a través de los siglos. ¿Por qué no aceptar entonces una nueva creada en el siglo XX?

Aunque nadie pretende negar la inmensidad de recursos a disposición del pintor que trabaja el óleo, no existe una jerarquía de medios con éste, ocupando el primer lugar. Los demás géneros también pueden crear mundos aún tan ricos y variados y en determinados casos, mostrar aspectos de la plástica que el óleo no puede. Entre estos el collage es uno más. Que se lo llame pintura o no, no tiene importancia, lo fundamental es que sea una obra de arte. Y es obra de arte si comunica una emoción de orden estético.

Uno de los aspectos fundamentales de la investigación plástica actual es la búsqueda, experimentación y empleo de nuevos materiales no usados anteriormente, y la realización con ellos, de obras terminadas y definitivas que no permiten su transposición a otro medio.

Porque son justamente estos materiales y su empleo franco, los que a menudo dictan la obra a su creador, sería inconsistente y completamente contrario a todos los principios tan carosa los iniciadores del arte contemporáneo -la fidelidad a la naturaleza de los materiales por ejemplo- el copiarlos en un medio distinto. Además, prácticamente todo el impacto del collage, que depende en alto grado del juego de texturas, se desvirtuaría. Y se perdería también el efecto de shock, que el uso de estos elementos imprevistos y el consecuente proceso de asociación de ideas, producen en el espectador.

(...)

En cuanto a los óleos expuestos en esta muestra, son el producto de una temporada de exaltación sensual y decidido juego con la materia pictórica. A pesar de ser el resultado de varios años de experimentación, puedo decir sin embargo que con ellos realmente me divertí. Superficies, elegantes y casi bonitos en algunos casos, nunca les atribuí mayor importancia que la que puede tener un juego, un pasatiempo. Claro que el juego -y no hay que olvidarlo- es una de las facetas más vitales del arte y generalmente también, una de las más injustamente desdeñadas.

KENNETH KEMBLE SMITH

Texto del catálogo de la exposición Kemble: óleos y collages (fragmentos).
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