Maestro Luis,
Pocas palabras
Para quien redujo el mundo
A pocos signos.
Tu pincel despojó la carne de seda
Para vestir el lino
De los peregrinos polvorientos.
Así tus colores
Castigados como penitentes.
Ni puede llegarse a ellos sin ayuno.
Negra la línea
Se hizo cárcel
Para el alma despierta.
Nada es casual en tu mundo
Ni la firma demorada.
Quizá por eso
Puede admirarse tu aventura
Como al fuego.
Sin concesiones, pintura examen
Donde cae el necio.
Si todavía creo en mi raza
Es porque sos nuestro, Barragán
Aunque te pese.
Rafael F. Squirru
Texto del folleto de la exposición Barragán.