exposición

28 artistas del Brasil

2 de julio - 18 de julio, 1976

INTRODUCCIÓN

LOS 28 DEL BRASIL

Son 28 artistas del Brasil. Podrían ser 50, 100, o más. El número tuvo que tener un límite, por razón de los problemas de transporte y de espacio. Ahora bien, ¿cuál fué el criterio seguido para la selección, de la cual soy yo el responsable? La calidad y la vitalidad. Una vitalidad que ninguna relación tiene con la edad física. Incluí artistas nuevos, incluí algunos otros que ya han sido consagrados. Incluí quienes, independientemente de la fama, posición y edad, continúan en evolución, quienes no se estacionaron. Así pues, esta exposición es representativa de un momento en el arte brasileño actual, el momento 1974. No me preocuparon las tendencias ni las modas o las vanguardias. En realidad de verdad, yo no sé bien que cosa es la vanguardia suramericana, una vanguardia que podría yo considerar autónoma, libre de fórmulas que ya fueron objeto de experimentación por parte de otros. Tampoco me preocupé en presentar algo que fuese nacionalista. Son artistas brasileños porque nacieron en el Brasil, porque en el Brasil encontraron su lenguaje pictórico. Es éste, en realidad, el elemento dominante en esta exposición: son artistas que ya encontraron - o que están encontrando - su medio de expresión.
Las dificultades de transporte han impedido la presentación de obras de grandes dimensiones, como también de esculturas y de objetos. En nuestro continente las distancias son enormes y el medio de transporte más rápido es el avión. Pero, como reza el adagio brasileño: "El tamaño no constituye documento probatorio…”
Tenemos aqui a Tomie Ohtake, nacida en el Japón, pero que ocupa una posición entre los mejores artistas del Brasil. Fué en el Brasil que ella consiguió desarrollar su idioma pictórico tan personal, tan seguro, fundamentado en una técnica excepcional. Arcângelo lanelli es otro maestro de la pintura brasileña: maduro, coherente utilizando un "geometrismo lirico, al mismo tiempo sensitivo y fuerte. Ivan Freitas también es creador de obras cinéticas; su técnica segura refleja el lado más sereno de la sofisticada tecnología de nuestra época. Luiz Aquila da Rocha Miranda utiliza un idioma bien contemporáneo para reformular el paisaje – ¿será un paisaje? - mientras que Roberto Aguilar, también perteneciente a la nueva generación, trata de expresarse adrede en forma cruda y agresiva, como si fuera un eco del movimiento "antropófago" de los años veinte, que floreció en São Paulo. Márcia Barrozo do Amaral muestra el desarrollo de su clara y despojada geometría, acentuada ahora por la integración del acrílico, utilizando con frecuencia por muchos artistas brasileños como material principal ○ adicional, o bien simplemente como apoyo. Darel Valença Lins, uno de los maestros del grabado y del dibujo, presenta litografías densas, misteriosas, con una gran carga dramática. Y, a respecto de grabadores, en la década anterior el grabado tuvo una importancia enorme en el arte brasileño; ahora, después de un receso de varios años, el grabado está tratando (y consiguiendo) recuperar su antigua posición. Podemos aquí contemplar las obras de algunos grabadores que trabajan en todas las técnicas. Roberto De Lamonica ya conocido y laureado en Colombia, a la vanguardia de la creación y de la técnica. lazid Thame, también conocido en Colombia, que muestra el cambio profundo ocurrido en sus serigrafias: él, que tenía una exuberancia, oriental, ha pasado ahora a algo más retenido, más severo, más despojado. Anna Letycia, a pesar del lugar relevante que desde hace mucho tiempo ocupa en el grabado brasileño, continúa realizando investigaciones técnicas y formales que la han conducido a los espléndidos resultados que aquí podemos ver. También así Marília Rodrigues, que recientemente ha enriquecido su técnica, utilizando simultáneamente el metal y la madera, y que también cambio su temática. Tenemos a Thereza Miranda, quien hace poco regresó después de una larga permanecía en Inglaterra, introduciendo entusiásticamente nuevas técnicas en sus grabados, utilizando sobre todo el fotograbado, como también lo hace así Anna Bella Geiger, que introduce la fotografía en sus grabados, reforzando de esa manera su mensaje conceptual - mensaje que ella consigue transmitir con más intensidad que la mayoría de los otros artistas que intentan seguir por el mismo camino. Anna Maria Maiolino, quien en los últimos años reveló su fuerte, inquieta y singular creatividad, aproximándose cada vez más - como también lo have De Lamonica - del grabado objeto. Lêda Watson, que vivió en Colombia y trabajó durante tres años con Friedlander, en Paris, muestra su mundo de fantasías convolvuláceas, casi orientales, y lo seductor de su técnica. En el mundo del arte brasileño de hoy, Paulo Roberto Leal constituye un caso especialísimo. El único material que antes usaba era el papel, que él doblada, pegaba, torcía, ponta en movimiento, transformaba - utilizando solamente el acrílico como marco o soporte. Ahora él está realizando sus trabajos de investigación sobre t - y el resultado aquí lo tenemos. Por otra parte, a Tancredo de Araújo, que participó en la Bienal de Cali, pico se le importan las tendencias y las modas. Su dibujo, de gran vigor e inventiva técnica, se basa en raíces muy brasileñas, en una especie de sincretismo religioso, pero sin folklore, sin copiar, sino poniéndolo todo a nivel universal. Aloysio Magalhães es otro caso especialísimo: pintor, dibujante, grabador y "designer”, en sus "cartemas", en que la materia prima la constituye la humilde tarjeta postal, crea obras no sólo de gran originalidad sino también de un carácter muy brasileño.
Wanda Pimentel pinta y dibuja. Su ascensión ha sido siempre de una coherencia perfecta; con elementos aislados crea un retrato aterrador de la solitud humana: el hombre, representado por una porción minúscula de su cuerpo, perdido en la selva tecnológica, en la urbe inmensa. Thomaz lanelli es un temperamento lírico e independiente, que vive en un mundo que sólo a él pertenece. Tal vez haya algunos ecos de Klee, pero por encima de todo, es una personalidad propia y especial Durante la década de los años 60 el grabado asumió una importancia particular en el arte del Brasil. En la década de los años 70 parece ser el turno del dibujo. Reconociendo ese hecho de la realidad, resolví incluir un buen número de dibujantes en esta exposición. Casi todos ellos son jóvenes, pero cuyo valor ha sido ya comprobado, EI dibujo es la forma de arte más reveladora, la más exigente, la más severa y fundamental. Su despojamiento todo lo descarna. De ahí el interés que tiene estudiar los dibujos de los grandes maestros del pasado y de la actualidad. Son dibujos algunas de las obras máximas de Leonardo, Rembrandt, Goya Klee, Picasso, Matisse... Y sin querer de ningún modo hacer comparaciones, pues sería pueril hacerlas, no hay duda que los finos y conceptuosos paisajes de Maria do Carmo Secco alcanzan un elevadísimo nivel. Como tampoco podría negarse valor a los comentarios tan amargos, de humor algo negro, de las viñetas en serie de Rogério Luz. Uno de los pocos artistas brasileños que busca su inspiración en el pasado pre-colombiano, es Osmar Fonseca; sus formas oníricas tienen por origen los descubrimientos hechos en la isla de Marajó - una de las pocas culturas arqueológicas encontradas en el Brasil. Esas raíces, al igual que las afro-brasileñas que inspiran a Tancredo de Araújo, podrá un día ser de suma importancia para el arte brasileño.
El erotismo refinado y sensual de Vinicio Horta fué laureado en la 1ª Bienal de Cali, y vemos aquí la continuación de la obra de este artista, cuyo rasgo pictórico cada día se hace a la vez más sensitivo y más seguro. Y como contraste, la elegancia geométrica de Maria Lúcia Luz, un "geometrismo" que nada tiene de frio ni de exageradamente cerebral Vera Chaves Barcellos posee un temperamento inquieto en nuestra arte. Dominando muy bien la técnica del grabado, especialmente en madera, ella también busca soluciones en el arte conceptual y ecológico. Eduardo Cruz, grabador joven pero que ya goza de renombre, busca equilibrio entre al grabado, que posee cierto contenido social, y el dibujo, de cual él extrae únicamente la belleza sensual del trazo puro. Maria Tomaselli de Cirne Lima intenta realizar la integración de la figura humana con elementos geométricos. Lo intenta y lo consigue en amplia medida y con gran vigor.
Son 28 y podrían ser muchos más. Pero lo que importa es que los que aquí están consigan despertar interés por aquellos que no están aquí, para que esta experiencia pueda ser repetida. De igual importancia es la posibilidad de la reciprocidad. Nosotros, en el Brasil, tendríamos máximo interés por conocer mejor el arte de los países vecinos. Y no solamente por intermedio de contactos rápidos y limitados durante la Bienal de São Paulo. Debería ser algo que tuviese continuidad y profundidad. Un verdadeiro intercambio de conocimientos y de amistad. Intercambio fundamentado en sólidos valores culturales. Yo espero que esta exposición franca y sin falsas pretensiones sea un paso seguro en esa dirección.

Marc Berkowitz
Rio de Janeiro, octubre de 1974


Texto del catálogo de la exposición 28 artistas del Brasil
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