Como la primer mujer, Directora del Museo de Arte Moderno, soy feliz el que me haya tocado precisamente la inauguración de esta exposición en coincidencia con esta convocatoria que es el "Año Internacional de la Mujer".
Parece que 1975 ha querido dejar lacrado, a través de los homenajes realizados, que el hombre ha dejado pasar esa ola de feminismo tan satirizado a través de los años.
Que la mujer puede destacarse en la misma forma que el hombre, pues desde que se formó la primer gran pareja, fue una magnifica sociedad de hombre-mujer. Indispensable para luchar valientemente. La aportación del alma femenina fue el eje, el sostén y la prolongación de un hogar.
La evolución sacó a la mujer de su casa (no digo de su hogar) y la hizo partícipe en cualquier función a desempeñar, desde obrera, intelectual, profesional, en distintas especialidades y también en el arte.
Como es el caso mío ocuparme únicamente de la faz artística dentro del mundo plástico, agradezco a las pintoras y dibujantes que exponen en nuestras salas, no porque sean mujeres sino porque son artistas.
En pocas líneas quiero hacer el homenaje a todas mis colegas pintoras, a las que no figuran en este catálogo por ausencias involuntarias y a las que ya no están físicamente, no mencionaré ningún nombre por temor a omisión involuntaria.
Pero sí quiero escribir uno solo que reúna a todos, el nombre de CRESCENCIA BOADO que fue la primer mujer porteña destacada en las artes plásticas, con ella va el de todas las pintoras.
MARTA GRINBERG
Directora
Museo Arte Moderno
Texto del catálogo de la exposición Bienal Santa María de los Buenos Aires.