exposición

Claudio Lantier, C. López Claro, M. Claro Bettinelli

19 de agosto - 7 de septiembre, 1975

CLAUDIO LANTIER, artista como hemos dicho, silencioso, extraño, ajeno, por mística convicción, a los reclamos publicitarios tantas mentidas famas hacen en nuestra época, vivió hasta su muerte -en 1952- devoto de su vocación por un arte con mensaje; por un arte que no es sólo mero placer visual, sino que es verbo incitante para interrogar los planos secretos del ser; un arte que quiere ser, según sus propias palabras, "una trayectoria de flecha desde el soñador arquero hasta la lejana estrella". Gran parte de las obras que expone la galería "De las Artes'' muestran misteriosas alegorías, místicos símbolos, pintados con esta técnica
paciente y de espejo cara a los superrealistas. Otra parte de la exposición está consagrada a los temas evocativos de nuestro pasado pintoresco y feroz de indios y caciques, lanzas y malones. Aquí deja demostrada también su indudable destreza de pintor, su limpio oficio. Pero a nosotros nos atrae sobremanera su mundo mágico, sus composiciones  trascendentales de épico aliento, donde fulgura el signo hermético de antiguas religiones. Una de sus mejores pinturas, denominada "Trágica búsqueda", nos enseña de qué manera Claudio Lantier sentía el arte como medio revelador de los trances más angustiosos del ser. El pensador que en él había dirigía la mano del pintor, con una suerte de automatismo ideal, para proyectar en sorprendentes imágenes sus ideas sobre la vida y la muerte. Sobre esta pintura tan singular Claudio Lantier escribió lo siguiente: "Son las fúnebres imágenes que van pasando en rítmica sucesión por la transparencia de mi persistente dirigida memoria, fundidas en indefinido alargamiento espectral, en trágica búsqueda y en obsesionada intención: la revelación de un destino". Otra obra que recuerdo haber visto en Azul se titula "Autoadoración", y ella repite con fascinante imagen el viejo tema de Narciso contemplándose en las quietas aguas de una fuente o lago; es un gran rostro con cabellera vegetal, que contempla absorto su enigmática belleza dentro de un paisaje crepuscular.

Ernesto B. Rodríguez

Texto del catálogo de la exposición Claudio Lantier, C. López Claro, M. Claro Bettinelli.
collective access / bibliohack